lunes, junio 16, 2008

El Ojo en la Paja Ajena (II parte)

El Acto Imaginario

Enfocar detalles, ciertas peculiaridades que si las imaginamos con suficiente nitidez elevan la intensidad del acto imaginario. Una cicatriz, una marca gestual, un hoyuelo, la manera en que se ondula un mechón. Si el objeto de deseo es alguien con quién nunca hubo intimidad sexual el escenario elegido debe ser real, un sitio en el que haya sucedido un encuentro, una charla, un momento en el que los atravesó el rayo deseante y luego ambos simularon, para así trasportar hacia la virtualidad texturas y materias cargadas de impulsos.
Si nunca lo tuviste desnudo y cerca será difícil desvestirlo, y aún peor si lo conociste en invierno y sólo accediste a un pequeño triángulo de piel cuando se quitó la bufanda y tenía los tres primeros botones de la camisa desabrochados ¿Cómo serán sus pies?, ¿tendrá lunares en la espalda? Ojala y use jeans con botones y boxers lisos, ¿de qué color será su sexo?, ¿Rosa, violáceo, pálido, almendra? Una posibilidad para desvestirlo es olvidarte de lo posible y cambiar las formas y elegir colores como si estuvieras en un gran salón pret a porter; pero si es un hombre prohibido y tu objetivo es que el acto imaginario te libere de la obsesión que te tiene sin aliento desde hace días, entonces déjalo vestido, o casi, desalineado por tu frenesí, pero parecido a como es cuando te lo topas en los pasillos o donde sea. ¡Ahora ya puede comenzar la acción! ¡Qué te diviertas!
Cuando se trata de alguien amado que está lejos, la locación puede ser la misma del último encuentro, la acción, la preferida durante ese rato porque esos momentos todavía retienen sensaciones e imágenes palpitantes, tu pieza, la tenue luz de una vela y él, esa es una fórmula certera de placer. Detener el tiempo, acercarse sin interferencias, con la facilidad de saber que siempre funciona y siempre es mejor. Una zambullida en su boca piscina, cabalgarlo mientras tu pelo forma una cortina que le cae en la cara, oír el clic de su cámara cuando estás llegando a Júpiter, sin palabras, ahogados por el éxtasis.
Algunas veces cuando añoramos un encuentro sexual que no puede concretarse lo mejor es dormir pensando… “ojala tenga un sueño erótico con él”… y tenerlo. Nada comparable a la intensidad onírica, percepción hiper exaltada, satisfacción surreal.
Claro que la fantasía tiene una cantidad ilimitada de posibilidades. Libertad total. Todos los efectos especiales a tu disposición, personas que se transforman en otras, ampliaciones, desdoblamientos, paneos tridimensionales por multitudes orgiásticas, posiciones aéreas, respirando bajo el agua, entre la gente o en la misma cama donde estás ahora, sola, aburrida, imaginándote historias para pasar el rato.

3 comentarios:

IS-AH dijo...

Hola!

GUAU! cumplió 1 año!!!

Pueden saludarlo en:

http://guaucomic.blogspot.com
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Y seguimos ladrando...

Saludos!

Cristian Acevedo dijo...

spiderman pesao...

saqysay dijo...

Hola Katha!

Tantos comentarios sin escribirnos/solo espero que te encuentres bien...

Referente a tu escrito/no tengo mucho que decir/el desconocimiento es completo del tema/Jajaja...
Hoy ando NERD!
No me hagas caso...

Solo te dejo millones
Cariños...